dom. Jul 12th, 2020

El enorme barco ‘fantasma’ varado en un risco en Barra de Navidad

José Reyes Burgos
Puerto Vallarta


En la memoria de los habitantes en la costa de Jalisco, aún se escurre el recuerdo de aquel huracán que, del 20 al 24 de octubre del 2015, amenazó con destrozar a toda la franja turística de la Costa Alegre y Puerto Vallarta, y fue denominado como uno de los fenómenos de su tipo “más grandes” jamás medidos.

Afortunadamente, el poderoso huracán categoría 5 finalmente se desvió y apenas tocó algunos poblados y dañó algunas carreteras. Sin embargo, no todos saben que aquella ocasión, el ciclón si dejo sentir toda su furia contra un gigantesco barco carguero, “Los Llanitos”, el cual fue arrojado por los vientos y la marea contra un escarpado precipicio, sobre la costa en Barra de Navidad.

El enorme buque ese día cargaba 480 mil litros de combustible en sus enormes bodegas, internas en su cubierta la cual se extendía 223 metros de eslora. Al encallar en el acantilado, en la zona de Punta Graham, Barra de Navidad, afortunadamente su tripulación sobrevivió para ser rescatada.

Aún así, el enorme barco corría el riesgo de vertir todo su contenido sobre la zona, y causar una tragedia medioambiental. Es por eso que posteriormente el combustible fue extraído por la empresa dueña del barco, y el proceso fue supervisado por autoridades.

Desde entonces, la Procuraduría Federal de Protección Ambiental ha supervisado el estado de la nave y que no dañe el medio ambiente. La cabina con su puente de mando fue desmantelada, y al cumplirse más de 4 años y medio de aquel naufragio, El Llanitos ya luce deteriorado, con óxido y partido en tres enormes secciones.

La más grande de ellas aún hace aparentar que la nave está completa, y es colosal. Luce como un navío fantasma esperando ser encendido de nuevo para ser llevado a alta mar. Una grúa aún se alza intacta sobre su proa. La corriente y olas pegan al enorme barco y este ni siquiera se mueve.

Parece ser que el carguero abandonado ya es una nueva atracción turística en Barra de Navidad, pues incluso se organizan tours en lancha para que los curiosos se acerquen y admiren tanto los efectos del tiempo y las condiciones ambientales sobre el metal,  como la furia de la naturaleza y el impactante tamaño del carguero.

Sólamente las personas más osadas se acercan demasiado, pero la nave es tan grande, que las autoridades han calculado que va a permanecer ahí, acomodada, hasta que naturalmente el metal sea totalmente consumido por el óxido, dentro de decenas de miles de años.

Así se veia originalmente tras haber encallado.

Hoy luce así:

 

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