lun. Sep 28th, 2020

20 mexicanos de crucero piden bajar en Vallarta; llevan dos meses ahí. Gobierno niega ayuda

Fotografia: El Koningsdam, amarrado en Puerto Vallarta en su arribo del 17 de abril, aún no tenía a los mexicanos que en su subsecuente arribo a La Paz, fueron transferidos desde el Noordam. / Faith Holland

José Reyes Burgos
Puerto Vallarta

Veinte mexicanos se encuentran todavía atrapados a bordo del Koningsdam, de Holland America Line, en espera de que el Gobierno de México les responda si podrán o no salir de la pesadilla del encierro en altamar vía Puerto Vallarta.

Sin embargo, sus esperanzas son cada vez menores, ya que pese a que incluso han lanzado vía Twitter un mensaje dirigido a la Secretaría de Relaciones Exteriores en el que ruegan al gobierno mexicano que les de permiso de volver a casa, la dependencia no les ha dado respuesta.

Sin embargo, el puente de mando del Kiningsdam, ha revelado a la prensa que las autoridades portuarias mexicanas han sido quienes extienden una negativa hacia la opción de que los tripulantes connacionales puedan desembarcar.

El Koningsdam está justo este jueves fondeado frente a la Zona Hotelera de Marina Vallarta. Y se encuentra en disposición de realizar un traslado de personal con el Grand Princess. Ambos llegaron ayer procedentes de California, Estados Unidos, el primero con mil 86 tripulantes a bordo y el segundo con solo 276. Se informó la transferencia de personal, de una nave a otra, se realizaría con el uso de “teners” o botes de los propios cruceros.

Pero la pesadilla de los veinte mexicanos a bordo comenzó hace exactamente dos meses, el 13 de marzo pasado, cuando zarparon desde Nueva Zelanda sirviendo en el crucero Nordam. Al estallar la pandemia y suspenderse las operaciones navieras, 700 pasajeros del barco fueron desembarcados, pero la tripulación, en cambio, fue llevada a ultra mar, y hasta hace poco varios de ellos transferidos al Koningsdam.

Uno de los mexicanos, es el médico abordo Marco Antonio Espinoza, que lleva 63 días en el mar, trabajaba para una empresa que daba el servicio de medicina estética en los cruceros, pero ante la contingencia sanitaria el contrato ya no se renovó, por lo que ahora es un hombre desempleado atrapado en un barco con el que ya no guarda ninguna relación laboral.

“Por favor que el gobierno nos ayude a bajar del barco del que somos tripulantes. A partir de mañana estaremos anclados enfrente de Puerto Vallarta. Somos un barco completamente sano que ha dejado de lado a los tripulantes mexicanos”, señaló el mexicano, a nombre de sus compañeros.

Además dejó en claro que están confinados en sus camarotes sin poder salir desde el 15 de abril. Pero es fecha al día de hoy que las autoridades mexicanas, por lo que se sabe no por comunicados emitidos, sino desde la respuesta del crucero, no han dejado descender a sus connacionales.

La veintena de nacionales busca que puedan obtener el permiso para descender en Puerto Vallarta, ya que de no suceder así, desconocen cual será su paradero pues del destino final el barco no está claro, y Holland America no ha publicado un plan de repatriación.

El Kiningsdam, al fondo, está anclado frente a la Zona Hotelera de Marina Vallarta.

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